Entre las paredes de un castillo abandonado, una niña de aspecto enfermizo cuenta su historia; quién es ella y por qué parece estar sola en un lugar inhabitable. Conforme las palabras alcanzan al distante oyente, la tierra devuelve aquello que una vez vio nacer.
Diana Dolea es una autora muy especial para mà puesto que llevo muchos años leyendo sus palabras de amor hacia la literatura por las redes sociales y sus blogs. Y ha sido todo un placer leerla por primera vez como autora de este encandilador relato corto de Lektu.
Diana tiene un forma de escribir muy bonita. Su pequeñÃsima historia parece una especie de cuento idÃlico que sucede en un enorme castillo pero en absoluto que ver con la fantasÃa. Es más cómo observar un sueño cuando estás despierta en el que todo lo que sucede es hermoso. Amelia, su protagonista, destila belleza en cada movimiento suyo, en cada pensamiento y en la cercanÃa por su familia. Todo lo que hace es hermoso pero sobre todo lo es más cuando nos habla de sus hondos e Ãntimos sentimientos.
En unas escasas once páginas Diana nos hace conocer lo más Ãntimo del alma de Amelia y cuanto más la conocemos más nos vamos extrañando. Y cuando llegamos al final es como si nada fuera real. Por mi parte lo tuve que leer dos veces de la sensación tan extraña que me dejo. Y en una segunda lectura descubrà aún más la profundidad de "Amelia".
Recomiendo La memoria de las paredes si os gustan las historias en la que lo importante es el mundo interior e Ãntimo de una persona. Y espero leer en un futuro próximo o lejano más historias de Diana Dolea porque yo se que será una autora increÃble.
Como último detalle os diré que la preciosa foto de la portada corresponde a Simona Dolea.
Diana tiene un forma de escribir muy bonita. Su pequeñÃsima historia parece una especie de cuento idÃlico que sucede en un enorme castillo pero en absoluto que ver con la fantasÃa. Es más cómo observar un sueño cuando estás despierta en el que todo lo que sucede es hermoso. Amelia, su protagonista, destila belleza en cada movimiento suyo, en cada pensamiento y en la cercanÃa por su familia. Todo lo que hace es hermoso pero sobre todo lo es más cuando nos habla de sus hondos e Ãntimos sentimientos.
En unas escasas once páginas Diana nos hace conocer lo más Ãntimo del alma de Amelia y cuanto más la conocemos más nos vamos extrañando. Y cuando llegamos al final es como si nada fuera real. Por mi parte lo tuve que leer dos veces de la sensación tan extraña que me dejo. Y en una segunda lectura descubrà aún más la profundidad de "Amelia".
Recomiendo La memoria de las paredes si os gustan las historias en la que lo importante es el mundo interior e Ãntimo de una persona. Y espero leer en un futuro próximo o lejano más historias de Diana Dolea porque yo se que será una autora increÃble.
Como último detalle os diré que la preciosa foto de la portada corresponde a Simona Dolea.
"Quién es la prisionera de este castillo que se está cayendo a pedazos."



